ANAVE
El conflicto en el sector de la estiba, cuyo máximo exponente será la huelga convocada por el sindicato Coordinadora mayoritario del sector y que se celebrará entre el 15 y el 22 de febrero en todos aquellos puertos que no hayan materializado la transformación en Apie de su sociedad de estiba en esa fecha, también preocupa seriamente a la Asociación de Navieros Españoles (Anave).
Así, en el balance que ha realizado la patronal del pasado año 2007 señala claramente que “se cierra el año con ambiente tenso en los puertos españoles, motivado principalmente por el conflicto sobre la legalidad del IV Acuerdo Marco de la estiba, la polémica sobre si es conveniente proceder o no a la constitución de las Apie’s -aparte de que sea un imperativo legal- y una convocatoria de huelga para el próximo mes de febrero”. Ante esta situación, continúa señalando Anave ,“debemos, una vez más, poner de manifiesto que un sector económico tan importante como es el portuario, tanto por su propia dimensión, como por su impacto sobre la competitividad de las industrias españolas, debería contar con un marco legal estable, consensuado entre los principales partidos políticos y que promueva la eficiencia económica”.
La asociación de navieros no señala al culpable o culpables de haberse dado esta situación, y apuesta por el entendimiento entre todas las partes para lograr una estabilidad que, por otro lado, es sumamente necesaria, no sólo para el sector naviero, sino también para toda la economía.
En este sentido, Antolín Goya señaló a El Vigía que Coordinadora es plenamente consciente que la huelga que convoca perjudica sobre todo a las empresas que les contratan -en alusión a Anesco- y a la economía de las comunidades autónomas donde se ubican los puertos, pero no pueden seguir permitiendo que se incumpla la legalidad vigente que, guste o no, es la Ley 48/2003.
En su balance, Anave también señala que el marco de operación de las navieras españolas necesita una revisión en sus aspectos laborales y fiscales, y en otros que “le permitan compaginar la exigencia de elevados estándares de seguridad con la flexibilidad que precisa la operación de las empresas en el mercado internacional”. En este sentido, para la asociación no se trata únicamente de reforzar la competitividad del pabellón español sino de impulsar el negocio naviero con generalidad. A pesar de estos dos apuntes, Anave reconoce que el recién concluido 2007 ha sido una año “dulce” para el sector marítimo, si bien es consciente de las incertidumbres futuras.