Maersk Line
El grupo danés A.P. Moller-Maersk registró en los nueve primeros meses del año unos beneficios netos de US$ 2.600 millones, un 27% más que los 1.894 millones de euros obtenidos entre el 1 de enero y el 30 de septiembre de 2006. El grupo también incrementó en un 13% sus ingresos relativos a los meses de enero a septiembre con US$ 36.970 millones, frente a los 32.000 millones del mismo periodo de 2006. La naviera Maersk Line, informó que sus servicios de contenedores registraron unos beneficios antes de impuestos de US$ 626 millones, muy por encima de las pérdidas de US$ 125 millones registradas en el mismo periodo del ejercicio anterior. Los beneficios netos de esta división alcanzaron los US$ 25 millones frente a las pérdidas de 698 millones del mismo periodo del año anterior. Asimismo, el grupo danés comunicó que los resultados netos de sus servicios para transporte de gas y petróleo fueron considerablemente inferiores a las de los mismos meses de 2006, algo que atribuyeron principalmente a la “depreciación, la amortización, la subida de precios y el aumento de los costes de explotación”. Por otra parte, los resultados del transporte de graneles líquidos y otros productos fueron “considerablemente” más altos gracias a la venta de buques de la compañía, mientras que sus astilleros Odense Steel Shipyard registraron pérdidas, aunque algo menos que las experimentadas en el mismo periodo de 2006. Desde la naviera, explicaron que el total de impuestos en esos nueve meses fue de US$3.133 millones mientras que su cash flow aumentó en un 51% hasta los US$ 5.700 millones. El grupo mantendrá sus previsiones económicas para este año, visto los nuevos resultados, que incluyen alcanzar unos ingresos de US$ 44.500 millones y unos beneficios de US$ 2.700 millones, un 20% por encima de las cifras de 2006. En los nueve primeros meses, las navieras del grupo, Maersk Line y Safmarine, movieron 10,2 millones de TEUs, frente a los 10 millones del mismo periodo de 2006. Los servicios entre Asia y Europa movieron un 18% más de carga aunque descendió el volumen transportado entre Asia y Estados Unidos en un 17%.