New Flame
El carguero 'New Flame' permanece semihundido en la entrada de la Bahía de Algeciras cerca de Europa Point (Gibraltar) desde el pasado 12 de agosto. Hoy se cumplen cuatro meses de este accidente y parece que el final de esta historia todavía está lejos.
Desde el primer día Gibraltar se hizo cargo de la situación del carguero, que al parecer salió del puerto del Peñón sin permiso antes de chocar con el 'Torm Gertrud', que transportaba 37.000 toneladas de crudo.
El Gobierno Gibraltareño ha recibido críticas por la gestión del conflicto y por los numerosos planes presentados para conseguir sacar al 'New Flame' de su difícil situación, todos ellos infructuosos.
Fuentes de la aseguradora señalaron ayer a Diario SUR que «se están haciendo todos los esfuerzos» para encontrar una solución factible para el 'New Flame' y afirmó que durante estos cuatro meses la inversión en torno al carguero supera ya los 14 millones de dólares.
El último plan de rescate, que pretendía seccionar el barco a través de unos cables de acero con dientes de diamante, fue abandonado finalmente porque «las cadenas se atascaban con la carga», explica la aseguradora. Además los dueños de la mercancía están reclamándola «para llevársela a Turquía», afirman.
Con todos los intentos emprendidos «si no se ha logrado sacar, es que es realmente muy difícil», señala la aseguradora, que considera que «sería un milagro que el 'New Flame' pudiera recuperarse entero».
Además, los restos que quedaran en el mar tendrán que ser arrastrados y hundidos a más profundidad, ya que el barco descansa en el fondo a una profundidad de unos 100 metros y los restos supondrían un grave peligro para la navegación en la zona.
A pesar de que el Gobierno de Gibraltar asegura que no hay riesgo de vertido y que todo el fuel ha sido extraído del 'New Flame', la aseguradora señala que si el navío se parte finalmente debido a las fuertes corrientes y al grave deterioro que sufre, «podría haber algún pequeño vertido al mar».
Fuentes de la entidad ya anunciaron en su momento a Diario SUR que la posición inclinada del barco impedía la extracción total del fuel que transportaba en sus bodegas. Mientras, el 'New Flame' está cada vez más deteriorado y su casco corre el riesgo de partirse. La popa que permanece aún fuera del agua está más hundida. Además, los numerosos temporales han provocado graves desperfectos en la estructura y en la grúa delantera.
Trastornos y perjuicios
Desde el accidente la Bahía de Algeciras y algunas de sus playas se han visto afectadas por diversas manchas de hidrocarburos. Si bien, el Gobierno gibraltareño y la Junta de Andalucía no confirmaron el origen, los ecologistas de la comarca no dudaron de su procedencia. Además, las labores de rescate han afectado estos meses a las líneas de pasajeros del Estrecho y al tráfico marítimo en general, debido a las restricciones de navegación en torno al 'New Flame'. Por último, el Gobierno gibraltareño está siendo muy criticado por el tratamiento informativo del conflicto, ya que apenas ofrece información sobre el tema y habitualmente señala que no tiene datos nuevos que ofrecer.