MARPOL
El Día Marítimo Mundial fue establecido por Naciones Unidas con el fin de mantener y mejorar la seguridad y eficiencia de las operaciones marítimas internacionales y para prevenir la contaminación marina ocasionada por buques, especialmente por descargas ilegales que son altamente peligrosas y tóxicas. El transporte marítimo es una de las actividades, indispensables en la vida económica del mundo que están dañando al mar. Cada año se vierten en los océanos miles de toneladas de petróleo y otros desechos.
El primer Día Marítimo Mundial fue celebrado el 17 de marzo de 1978, durante el cual entró en vigor la Convención de la Organización Consultiva Marítima Intergubernamental (OCMI). En 1980, la Asamblea de la OMI decidió el Día Marítimo Mundial debería observarse durante la última semana de septiembre, determinando cada gobierno qué día de esa semana se dedicaría a celebrarlo.
En España pasó sin pena ni gloria y sin embargo, hoy existe una creciente preocupación por nuestro medio ambiente y un sincero temor de que el daño que ocasionamos a nuestro planeta lo hará incapaz de conservar, para las generaciones futuras. La situación económica a la cual nos hemos acostumbrado durante la mayor parte de los últimos dos siglos es la responsable de todo.
El Secretario General de la OMI, Efthimios E. Mitropoulos, coincidiendo con la celebración del Día Marítimo Mundial 2007, afirmó que las credenciales ambientales de cada país y de cada sector están actualmente sometidas a una vigilancia muy rigurosa.
El sector del transporte no es una excepción e incluso atrae una mayor atención que la que merece. Las estadísticas señalan que, de todas las modalidades de transporte, el realizado por mar es el que causa menos daños al medio ambiente si se toma en cuenta su valor productivo. El transporte marítimo es, en términos relativos, el que menos contribuye en general a la contaminación marina ocasionada por las actividades humanas.
La OMI, a lo largo de muchos años, ha adoptado una amplia gama de medidas para prevenir la contaminación ocasionada por los buques. “Sin duda, el problema más grave en la contaminación marítima han sido los derrames de hidrocarburos en el mar, ya sea debidos a siniestros o a prácticas operacionales deficientes”, indicó Mitropoulos. Así, la Organización adoptó en 1973 el Convenio internacional para prevenir la contaminación por los buques, actualmente conocido como Convenio MARPOL y que, más de 30 años después, sigue siendo el convenio más importante por lo que respecta a la prevención de la contaminación ocasionada por los buques. MARPOL ha sentado las bases para una reducción de la contaminación ocasionada por los buques y ello, a pesar del enorme aumento del tráfico marítimo en todo el mundo. Entre 1985 y 2006 el comercio marítimo en todo el mundo aumentó en un 135%. En marcado contraste, los cálculos sobre la cantidad de hidrocarburos derramados durante el mismo periodo muestran una continua reducción, de alrededor del 85%. Por todo ello, la existencia del OMI se justifica sobradamente al adoptar medidas concretas para contener la contaminación ocasionada por los buques en el transporte marítimo.
Un estudio sobre la contaminación por hidrocarburos en el Mediterráneo realizado por WWF/Adena concluye que nuestro mar recibe todos los años entre 0,7 y 1,3 millones de toneladas de fuel provenientes en su mayoría de las limpiezas deliberadas de los tanques que los buques realizan en alta mar y de prácticas de 'bunkering' . Vertidos que superan 20 veces el del Prestige y 75 veces el del Erika.
A pesar de la buena voluntad del Sr. Mitropoulos, la aplicación del Convenio MARPOL no es la panacea y así se demuestra, año tras año.