Nueva política marítima EuropeaLa Comisión Europea aseguró ayer que la nueva política marítima integrada de la UE beneficiará especialmente a España porque contiene, entre otras medidas, propuestas para garantizar el desarrollo sostenible del turismo costero, una estrategia encaminada a reducir el impacto del cambio climático en las zonas próximas al mar, y también iniciativas para promover el desarrollo sostenible de la pesca y la acuicultura.
El presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, y el comisario de Pesca, Joe Borg, presentaron ayer miércoles oficialmente la nueva política marítima de la UE, junto con un plan de acción detallado que establece un programa de trabajo para los próximos años. El objetivo de esta política es coordinar todas las actividades relacionadas con el mar, que hasta ahora se han gestionado de forma sectorial, y rescatar "el potencial todavía inutilizado de los océanos" para generar crecimiento, empleo y sostenibilidad, según dijo Barroso.
El comisario Borg viajará el próximo viernes a Madrid junto con el ministro de Pesca de Portugal, que ocupa la presidencia de turno de la UE, para explicarle al secretario de Estado de Asuntos Europeos, Alberto Navarro, el contenido de esta nueva política.
El Ejecutivo comunitario considera que algunas de las iniciativas contenidas en el plan de acción sobre política marítima "son particularmente importantes para España". Entre ellas cita en primer lugar las medidas que se pondrán en marcha para garantizar el desarrollo sostenible del turismo costero y marino, por ejemplo mediante la promoción del patrimonio marítimo y la potenciación de los puertos deportivos y del sector de los cruceros. También se investigará la manera de "reconciliar" mejor las necesidades de la industria turística con las demandas de otras actividades marítimas.La Comisión señala que la nueva política contribuirá también a garantizar la sostenibilidad del sector de la pesca y de la acuicultura "en armonía con los ecosistemas marinos", por ejemplo endureciendo los controles para evitar la pesca ilegal. Otro aspecto importante para España será el de las iniciativas que se pongan en marcha para "reducir el impacto del cambio climático, incluyendo los fenómenos meteorológicos extremos, en las zonas costeras", y para afrontar otros riesgos como la erosión costera, la polución causada por buques o la inmigración ilegal a través del mar. El plan de acción tiene además como objetivo fomentar la cooperación con los países de la ribera sur del Mediterráneo también en la gestión del espacio marítimo, especialmente en las áreas compartidas (Bahía de Algeciras ????).
España podría aprovecharse además de la creación de una red europea de conglomerados (clusters) de excelencia marítima en los que se fomente la cooperación entre la investigación y la industria para lograr que los sectores marítimos de la UE se mantengan en la vanguardia de la tecnología y la innovación.
Otros aspectos de la política marítima que, a juicio de Bruselas, son relevantes para España son en primer lugar, que se facilitará y optimizará el apoyo a las regiones marítimas, las islas y las regiones ultraperiféricas como las islas Canarias a través de los instrumentos financieros comunitarios que ya existen. Asimismo, se impulsará la cooperación entre los Estados miembros, tanto a nivel nacional como regional, en las áreas donde se puedan lograr más sinergias, como los sistemas de vigilancia o el control de la pesca. En su estrategia marítima, el Ejecutivo comunitario sugiere además mejorar la cooperación entre las guardias costeras de los estados miembros y la interoperabilidad de los sistemas de control para garantizar el control de las fronteras exteriores, la seguridad marítima y la protección del medio ambiente.
Bruselas propondrá además durante los próximos meses una "nueva política para los puertos", teniendo en cuenta sus múltiples funciones y el contexto más amplio de la logística comunitaria, y presentará propuestas para reducir el nivel de polución atmosférica causada por los buques, entre ellas su inclusión en el sistema de comercio de emisiones.
POTENCIAL DE DESARROLLO Y DESAFIOS
Coincidiendo con la publicación de su nueva estrategia, el Ejecutivo comunitario presentó los últimos datos disponibles sobre las actividades marítimas en todos los Estados miembros. En España, la costa tiene una longitud de 6.854 kilómetros y concentra casi el 60% de la población del país.
La flota pesquera española está compuesta por 13.400 buques y es la mayor de la UE en cuanto a tonelaje y constituye el 25% del total comunitario. Entre 2000 y 2005, experimentó el mayor crecimiento de pesca de bajura (+8,5%).
España aparece además como el segundo Estado miembro con mayor producción de acuicultura en términos de cantidad y el quinto en términos de valor y como el segundo país que más pesca (el 15% del total), sólo por detrás de Dinamarca. En conjunto, es el líder en la producción pesquera total de la UE.
En 2003, los astilleros españoles ocupaban la cuarta posición en la UE. En 2006, el turismo costero y marítimo atrajo en España a 53,3 millones de personas, de las cuales el 83,4% visitó cuatro regiones costeras (Cataluña, Baleares, Canarias, Andalucía y Valencia). El turismo costero representa 1,5 millones de puestos de trabajo, mientras que la pesca da empleo a 73.000 trabajadores, la navegación deportiva a más de 25.000, los equipamientos marítimos a 14.000, la navegación a 8.000 y los astilleros a 5.400.
ENERGIA EOLICA
El principal potencial de desarrollo del sector marítimo en España, según Bruselas, es la producción eólica en el mar. España es ya el segundo mayor productor de energía eólica, hasta el punto de que el 5,5% de la electricidad consumida en 2004 vino de este sector. En Tarifa ya se han instalado 5.000 turbinas a 10 kilómetros de la costa, y el Gobierno ha adoptado más medidas para facilitar los trámites a estos proyectos, según recuerda la Comisión.
En cuanto a los principales desafíos, Bruselas admite en primer lugar la importancia de la inmigración ilegal a través del mar, especialmente en las islas Canarias, aunque recuerda que el número de inmigrantes bajó en agosto un 64% respecto a los datos del año anterior.
La Comisión se refiere también a la cuestión de los vertidos de petróleo y otras formas de polución, que "plantean una amenaza importante al medio ambiente marino español". En este sentido, se recuerda el naufragio del Prestige en las costas gallegas y el riesgo que representa el intenso tráfico en el estrecho de Gibraltar, por donde en 2003 pasaron 61.000 buques.