Jacques Barrot
El comisario de Transportes y vicepresidente de la Comisión Europea, Jacques Barrot, explicó el jueves pasado, las líneas básicas de Bruselas para una política portuaria común. En su intervención lanzó una advertencia a las sociedades de estiba que “imparten a menudo una formación de buena calidad a sus trabajadores y constituyen una herramienta eficaz para las empresas” pero que, sin embargo, “no deben impedir el trabajo -en los puertos europeos- a personas o empresas que poseen cualificación para desarrollar las tareas de carga y descarga”, ni pueden “imponer a las empresas un determinado número de trabajadores obligatorio” cuando por las condiciones del trabajo no sean necesarios.
En este caso se estaría infringiendo los artículos 43 y 49 del Tratado de la Unión sobre la libre prestación de servicios.
Según el comisario, al igual que pasa con el sector de la carga, las sociedades de estiba tienen un funcionamiento diferente en cada país, ya que se basan en la legislación estatal o incluso local. En cualquier caso, la normativa europea que hace referencia a la libre prestación de servicios debe ser aplicada, también a las sociedades de estiba.
Sobre las concesiones en los puertos comunitarios Barrot señaló que “las autoridades portuarias deben basarse en el Tratado de la Unión Europea a la hora de dar la concesión de superficie a las empresas”. Según la jurisprudencia comunitaria, cuando un Estado miembro realiza concesiones de servicio -mediante alguno de sus organismos de gestión pública- implica dar una publicidad adecuada de la iniciativa, conceder un procedimiento equitativo y no discriminatorio, y que pueda ser controlado; lo que permite controlar la imparcialidad de los procedimientos de adjudicación. No obstante, el respeto de la obligación de transparencia “no impide a las autoridades portuarias fijar criterios de selección que reflejen la estrategia comercial y la política de desarrollo de un puerto particular” y que formarán la base de la concesión.
Ventanilla única
El vicepresidente de la CE mostró su apoyo a la creación de la ventanilla única para la facturación de los cánones a pagar en los puertos europeos por parte de los armadores, ya que simplificaría las operaciones para los usuarios, así como una mayor transparencia de las tarifas, vía Internet. Según Barrot una tarificación obsoleta es una desventaja para el transporte marítimo de corta distancia, ya que dificulta la intermodalidad de la carga.