Ceuta
Retrasos de más de una hora durante los fines de semana, trifulcas entre los controladores de las compañías, la elástica interpretación de la intercambiabilidad...
Estas son algunas de las quejas más frecuentes entre los sufridos usuarios de la línea marítima entre Ceuta y Algeciras, quejas que ocupan páginas y páginas de periódicos pero que, a la hora de la verdad, apenas se plasman en denuncias formales.
Desde el primero de julio hasta el pasado 20 de agosto, la oficina de Consumo de la Ciudad Autónoma de Ceuta tan sólo ha recibido 16 quejas de ceutíes por el servicio de transporte marítimo. Lo que parece un clamor popular sólo ha provocado un puñado de quejas.
Estas 16 reclamaciones contra las compañías navieras se centran en dos puntos: horarios e intercambiabilidad. Durante los meses de julio y agosto, es decir, durante el desarrollo de la OPE, los ceutíes han presentado formalmente 16 denuncias principalmente por 'negarse al intercambio de billetes', por los constantes 'retrasos en las salidas' y por presentarse en la zona de embarque fuera del horario establecido, según datos facilitados por la oficina de Consumo de Ceuta.
La aplicación del intercambio de billetes durante la Operación Paso del Estrecho, pero sobre todo los retrasos acumulados son las reclamaciones más habituales. El "taró" (niebla de estrecho de Gibraltar) en unos casos, y la dura competencia entre las navieras son el principal obstáculo para que se respeten los horarios.
La competencia entre las dos grandes navieras españolas que se disputan el control del Estrecho -Baleària y Acciona-Trasmediterránea- lejos de beneficiar al sufrido usuario bajando precios o mejorando el servicio, está siendo un verdadero quebradero de cabeza. Incumplimiento de horarios, caos en las rotaciones nocturnas no reguladas, incluso enfrentamientos entre los controladores de Buquebús (en proceso de compra por parte de Baleària) y Euroferrys (propiedad de Acciona).
Por todo ello, tanto Capitanía Marítima como la Autoridad Portuaria han pedido a las cuatro compañías navieras que cesen las hostilidades y respeten horarios y turnos en las rotaciones. El aumento de rotaciones (treinta y cinco de media según la última estadística de la Delegación del Gobierno en Ceuta) y un notable descenso en el número de pasajeros y vehículos este año, hacen que muchos buques salgan sólo a mitad de carga, por lo que, en algunos casos las navieras tratan de estirar las horas de corte de billetes para intentar rentabilizar el viaje retrasando así las salidas de los Fast-ferrys, dilaciones que siguen acumulándose a lo largo de las jornadas y que sólo perjudican a los usuarios.