Cammell Laird
La Asociación de Trabajadores españoles en Gibraltar convoca a todos los trabajadores españoles y gibraltareños de Cammell Laird que lo deseen, para que acudan a esta asociación o se pongan en contacto con los delegados y directivos para poder explicarles todo lo relativo al último accidente grave ocurrido en los Astilleros hace un mes en el que dos trabajadores búlgaros estuvieron a punto de perder la vida cuando una carga de barras de metales pesados (ánodos de barcos) transportada por una grúa se desprendió sobre sus cuerpos y afectando gravemente a uno de ellos (persona buena, ejemplar compañero y trabajador de nombre, Vasil), quien se encuentra aún hoy en la UCI del hospital gibraltareño tras haber sufrido un trauma cráneo encefálico con pérdida de líquido cráneo frontal, con perforación en la espalda y miembros con fracturas abiertas, (daba miedo verlo en el momento del accidente, así lo atestiguan algunos compañeros). Su esposa duda si el desdichado Vasil podrá tener recuperación y una vida digna tras el accidente. Aunque hay sospechas de negligencia, las causas del accidente aún no están nada claras. No es la primera vez que ocurre un suceso en los astilleros de Gibraltar donde suele prevalecer el interés por finalizar los trabajos en los barcos en fecha, antes que la seguridad de los trabajadores, hechos denunciados reiteradamente por los propios trabajadores y donde la profesionalidad deja paso a la contratación barata sea ésta profesional o no. Recordar que otros accidentes este año podrían haber costado la vida a otros trabajadores. Uno de ellos, un trabajador de origen portugués a quién se le cayó sobre el hombro parte de una máquina elevadora por falta de mantenimiento.
No podemos olvidar el accidente que le costó la vida al joven pintor linense, asunto que después de haberse detectado ciertos fallos en la seguridad y el mantenimiento de la empresa está aún pendiente a una resolución judicial final, pasado más de cuatro años.
Lamentablemente el sindicato de Gibraltar TGWU no tuvo el éxito que esperábamos en su afán por conseguir de la empresa Cammell Laird el respeto a los derechos de los trabajadores, principalmente la seguridad en el trabajo, debido al uso de prácticas antisindicales por parte de la empresa que consiguió manipular a un grupito de trabajadores sin escrúpulos, para que creasen un comité interno que generase miedo en la mayoría de trabajadores eventuales o fijos del Este, para así buscar confusión, conflictividad y dividir a los trabajadores, oponiéndose a más de la mitad de la plantilla que se había afiliado al sindicato TGWU y de ésta forma relentizar la larga lucha sindical mantenida por el sindicato y los trabajadores que siempre habían añorado la recuperación de sus derechos laborales y donde prime la seguridad de los trabajadores. Desgraciadamente tampoco el gobierno de Caruana y el Departamento del Trabajo ETB estuvieron por la labor de hacer cumplir la ley.
Los Astilleros de Gibraltar llevan desde principios de siglo sin que se lleve a cabo ningún tipo de inspección o adaptación de las medidas de seguridad como exigen la OIT o las legislaciones europeas, Astilleros es una isla del pasado, un mundo aparte donde los jefes se jactan de decir "Si no estás de acuerdo te marchas…" o "Aquí., esto es lo que hay si no., no vengas a trabajar con nosotros" y donde se obliga a los trabajadores, especialmente soldadores, pintores, buzos y peones a correr riesgos innecesarios y sin las medidas de protección que se demandan para estas labores.
De nada ha valido que los trabajadores, el sindicato TGWU y las asociaciones de los trabajadores españoles ASCTEG y CITIPEG lo hayan denunciado desde hace casi un año de forma continua. La empresa ante la pasividad del Gobierno de Gibraltar ha conseguido salir airosa de la situación, sigue abusando, hace lo que le viene en gana y si hace falta pone en grave riesgo las vidas de los trabajadores. ASCTEG está aún a la espera de respuesta a la carta denuncia que envió al Sr. Caruana vía entrega directa, hace ahora unos 9 meses.
De la misma forma que también espera no con mucha esperanza, que este último accidente sea inspeccionado "profesionalmente y con la verdad por delante" por parte de los Inspectores de la Administración gibraltareña, encargados de la defensa de los derechos de los trabajadores en Gibraltar y de velar por los intereses de los mismos. El Sindicato de Gibraltar estaba en lo cierto cuando demandaban un buen listado de exigencias para los trabajadores. Por nuestra parte, si como resultado de nuestra propia investigación detectamos alguna anomalía como es práctica habitual en los Astilleros, lo denunciaremos y pondremos en conocimiento de las organizaciones internacionales y europeas competentes al respecto.
ASCTEG
jj ucedadelegado para Gibraltar Presidente Salvador Molina