El siniestro del New Flame se produjo en aguas españolas
El grupo ecologista Agaden presentó ayer una denuncia en los Juzgados de La Línea de la Concepción contra el Gobierno de España por inhibirse en la crisis del New Flame, el carguero con chatarra que permanece semihundido frente a Europa Point (Gibraltar) desde que colisionara, el pasado 12 de agosto, con el petrolero Torm Gertrud.
En la documentación aportada por los ecologistas se expone la situación legal de la jurisdicción de las aguas de Gibraltar y se solicita una intervención judicial por presuntos delitos ambientales o penales por parte del capitán del carguero. Según Agaden, el accidente se produjo, según la postura oficial española (*), bajo la jurisdicción nacional. "España no reconoce que Gibraltar disfrute de aguas bajo su jurisdicción, lo que significa que reconoce que la totalidad de las aguas de la bahía de Algeciras se encuentran bajo jurisdicción española", aseguró ayer el portavoz de Agaden, Javier Gil, quien añadió: "El siniestro del New Flame se produjo en aguas españolas y España es responsable de coordinar y asumir el salvamento del barco y no actuar, como lo esta haciendo hasta la fecha, mostrando pasividad y desidia".
Sin embargo, ayer, uno de los problemas que se planteó tras la colisión de los buques se solucionó. El Torm Gertrud finalizó el trasvase de sus 37.000 toneladas de gasolina sobre las cuatro de la tarde y sobre las nueve de la noche abandonó la Bahía de Algeciras. La extracción de la gasolina sin plomo que contenía comenzó el pasado martes y, tal y como estaba previsto, finalizó en dos días sin que se diera ningún problema durante las labores. La operación se realizó a través de los conductos de la refinería de Cepsa y el petrolero trasvasó el combustible a su buque gemelo, Torm Camilla que abandonó el puerto con su nueva carga sobre las cinco de la tarde. El otro implicado en el accidente, el New Flame, se encuentra prácticamente en la misma situación que el día de la colisión. El carguero sigue semihundido a un kilómetro de las costas de Gibraltar con 500 toneladas de combustibles en sus tanques, unas 42.000 toneladas de chatarra y quebrado. Los técnicos siguen estudiando la forma más segura de reflotar el carguero, del que se dice que está demasiado deteriorado para ser remolcado íntegramente. El intento de partir en dos el buque para remolcar la popa a un lugar seguro vuelve a ser una de las posibilidades de solución al descubrir, en las últimas inspecciones, que el tiempo ha dañado el barco. Fuentes del Gobierno de Gibraltar dijeron ayer que los trabajos de extracción continúan a muy buen ritmo, aunque no determinaron el tiempo que resta para conseguir vaciar completamente los tanques de fuel, así como tampoco dieron cifras sobre cuantas toneladas continúan en su interior. "La extracción va bien y esperamos que el tiempo continúe ayudando a los trabajos", afirmaron fuentes del gobierno gibraltareño. * [La postura española siempre políticamente se ha fundado en el artículo décimo del tratado de Utrecht, y de este modo, siempre ha defendido que la cesión de Gibraltar en 1713 solamente se refirió a la propiedad territorial, nunca de la soberanía. Por ello, sostiene que el Reino Unido carece de base para ejercer jurisdicción sobre aguas de esta bahía, cuyo ejercicio corresponde al Gobierno español. Sólo se reconoce la propiedad británica de las aguas portuarias de Gibraltar, sin jurisdicción. Por otra parte, la bahía de Algeciras no fue incluida en el estudio que la ONU realizó, sobre las cuarenta y ocho bahías cuyas costas pertenecen a dos o más estados. Por otro lado, hace unos treinta años, España estableció las líneas que dividen su mar territorial y sus aguas interiores, varios espacios marítimos quedaron sin delimitar, entre ellos, la bahía de Algeciras.]