New Flame encallado en Punta Europa
El Gobierno de Gibraltar volvió a cambiar ayer el plan de rescate del 'New Flame' y abandonó, por el momento, los intentos de partir en dos el buque para llevarse la popa a un lugar seguro y terminar de extraer las 500 toneladas de fuel que aún hay en sus tanques.
Las observaciones que realizó el equipo de buceo a primeras hora de ayer revelaron que, a pesar de las fuerzas externas aplicadas por parte del remolcador Fotiy Krilov, la estructura del carguero sigue resistiendo. En estas condiciones «es muy poco probable que el 'New Flame' se parta en dos en este momento», se aseguraba en un comunicado emitido por el Gobierno gibraltareño a última hora de la tarde de ayer. Después de numerosos cálculos, el equipo de salvamento considera ahora la posibilidad de recuperar el barco completo introduciendo flotadores en la parte delantera del buque que harán posible que su popa gane en flotabilidad y que la proa se vea liberada del fondo marino, «de una manera controlada», a través de dos remolcadores. Por todo ello, ayer se reiniciaron las operaciones de extracción de fuel, que continuarán «durante 24 horas» cuando «se adoptará una decisión sobre la recuperación del barco». Si los equipos de salvamento consiguen reflotar todo el barco, «se mantendrá en su posición actual gracias a dos remolcadores hasta tener suficiente flotabilidad y estabilidad». Después el 'New Flame' será remolcado «hasta una localización segura» para «mejorar su estado y eliminar cualquier resto de fuel que pueda quedar». A pesar de que los técnicos aseguran que no existe riesgo de vertido, todos los dispositivos anticontaminación siguen activados en la Bahía. Sin embargo, la posibilidad de que el 'New Flame' se parta en dos sigue en pie, en especial por las condiciones meteorológicas. A este respecto, un representante de la compañía aseguradora del carguero confirmó ayer al Diario SUR que, de producirse la rotura, «no será posible recuperar» la parte de proa que permanece hundida y que contiene en sus bodegas 27.000 toneladas de chatarra. Además la fuente señaló que una vez separadas, la sección de proa deberá ser movida y hundida a mayor profundidad, ya que si permaneciera en el lugar donde está encallada «supondría un gran peligro para la navegación en la zona». El representante de la aseguradora afirma que en este caso la chatarra sería «irrecuperable» pero «no supondría ningún riesgo contaminante» para la Bahía de Algeciras.