New Flame y dos remolcadores gibraltareños
El Gobierno de Gibraltar sigue con la investigación y con la toma de medidas con el asunto del accidente entre los dos buques que colisionaron a menos de un kilómetro de Punta Europa a las 5.45 horas del pasado domingo. Una de estas medidas fue el arresto del capitán del carguero New Flame con bandera de conveniencia panameña, D. Konstantinos, de nacionalidad griega, por parte de la Policía Real de Gibraltar, por una conducta que «perjudica a la Ley mercantil de navegación del Peñón». El capitán se encuentra en prisión preventiva y está previsto que hoy comparezca ante el Tribunal de la Roca por una presunta conducta contraria y perjudicial a la Ley de Navegación de Gibraltar. Además, las autoridades policiales gibraltareñas, con la ayuda del capitán del Puerto de Gibraltar C. Cliff Brand y encargados de la administración portuaria, interrogaron al capitán del carguero. Las primeras investigaciones que está realizando el Gobierno de Gibraltar culpan al New Flame del accidente producido en la madrugada del domingo y que acabó con el buque chatarrero semihundido a 23 metros de la costa de Gibraltar, con 27.000 toneladas de carga, 700 de fuel oil y 50 de carburante diésel a bordo. Según las autoridades de la colonia británica, el New Flame salió del puerto del Peñón hacia el Mediterráneo sin el permiso ni la autorización correspondiente de la Autoridad Portuaria de Gibraltar. El buque de bandera panameña giró en Punta Europa para salir de la Bahía de Algeciras cuando se encontró de frente con el otro barco implicado en la colisión, el petrolero Torm Gertrud, de bandera danesa y del Grupo A.P. Møller-Mærsk, que tenía la intención de entrar en la Bahía, cargado con 37.000 toneladas de crudo. Las autoridades españolas añadieron que el buque que zarpó del puerto gibraltareño desvió su ruta inicial y prevista y coincidió con la del danés, que desconocía este nuevo cambio de rumbo, colisionando a unos 700 metros al suroeste de Punta Europa. El Gobierno de Gibraltar se reunió ayer con asesores expertos en la materia y el propietario del New Flame, que es el que está creando problemas por ser el que se encuentra semihundido. La armadora del buque embarrancado será la encargada de realizar los trabajos de extracción de las 750 toneladas de combustible -700 de fuel y 50 de diésel- que contiene y de su posterior reflote. Ante la dificultad de esta tarea, el armador contrató los servicios de la empresa griega Grupo de Salvamento de Tsalviris. La compañía griega subcontratará a su vez a la holandesa Wijsmuller, que ya se encargó de las labores de extracción de combustible y reflote del buque frigorífico Sierra Nava, que encalló en aguas de Algeciras el pasado mes de enero y del desastre del Don Pedro hace pocos días. Salvamento Marítimo llegó a estudiar la posibilidad de extraer el combustible del semihundido New Flame, pero la complejidad de esta tarea se reveló como imposible para sus medios. En cualquier caso, varios equipos de buceo trabajan para evitar una posible fuga de los estanques. Por otro lado, el plan de actuación será presentado formalmente hoy por escrito a la Autoridad Portuaria de Gibraltar, que tendrá que aprobar el proyecto de reflote y extracción del material combustible presentado por la empresa encargada. Según indicó el ministro gibraltareño de Transporte, Joe Holliday.
La empresa holandesa Wijsmuller subcontratada y encargada de la extracción aseguró ayer que el primer paso que contempla el plan descrito es la recuperación del combustible del buque para "reducir al mínimo cualquier posible riesgo al medio ambiente". La administración gibraltareña espera que los daños sean mínimos. La llegada de los equipos de especialistas para los primeros trabajos de extracción a Gibraltar es inminente. Se trata de comenzar pronto esta tarea, ante un posible riesgo de salida del material contaminante que contiene el buque. Los medios de Salvamento Marítimo españoles destacados en la zona para apoyar a las autoridades gibraltareñas permanecerán próximos al barco como medida de prevención. Durante la tarde de ayer, el buque de Salvamento 'Miguel de Cervantes' trató de poner en marcha diversas operaciones para extraer el combustible del barco que carga chatarra, aunque debido a la dificultad de las mismas, se vio obligado a abandonar. La organización ecologista Greenpeace pidió ayer al Gobierno que aclare cuál es el contenido exacto del carguero 'New Flame' y añadió que hasta el momento solo se conoce que contiene 27.000 toneladas de chatarra.