Dani Vidal
El plusmarquista mundial paralímpico Dani Vidal, que ayer se convirtió en el primer nadador sin brazos en cruzar el Estrecho de Gibraltar, reivindicó "más atención" para el deporte adaptado, ya que "está olvidado por todo el mundo". El nadador castellonense reconoció que decidió cruzar a nado el Estrecho "para crear un punto de atención sobre el deporte adaptado" porque, según él, "Dani Vidal es campeón del mundo y no lo conoce nadie". "Era algo que tenía en la cabeza desde hace tres años y que ahora he visto cumplido. Me quedo con una satisfacción muy grande por haber alcanzado mi sueño, y con ello demostrarle a la sociedad lo que somos capaces de hacer los deportistas adaptados", manifestó el nadador. Vidal reconoció que en algún momento pensó que no conseguiría finalizar el trayecto por la variabilidad de la meteorología en las aguas del estrecho. "Pensaba que no lo iba a lograr por la meteorología, no porque no me viera capacitado para hacerlo. Las condiciones climáticas cambian rápidamente en esa zona. Te levantas y hace sol, como media hora después cambia el viento y las corrientes. Eso es lo que tiene el estrecho". Vidal, afirmó "valió la pena". El deportista invirtió en su hazaña un tiempo de seis horas y veintidós minutos. La hazaña se hizo esperar, pero finalmente llegó, el burrianense, de 32 años, logró cruzar el Estrecho al tercer intento, después de no poder salir ni el lunes (por el fuerte viento), ni el martes debido, primero a la niebla, y después al viento. De esta forma, Vidal, que pertenece a la Escuela de Natación Adaptada de Vila-real, ha logrado el reto que tenía entre ceja y ceja, ser el primer nadador sin brazos en unir las orillas que separan Europa de África y con ello estar entre los nadadores que han conseguido este "hito", tras haber conseguido medallas en Juegos Paralímpicos, campeonatos del mundo y de España. Dani Vidal a las 06.30 horas inició los ejercicios de calentamiento y media hora más tarde ya salía a nado del puerto de Tarifa. El contratiempo para el nadador llegó a dos millas de llegar al final de su travesía cuando tuvo que hacer frente a vientos de 4,2 nudos. “Los organizadores pensaban que íbamos a aparecer en Ceuta pero finalmente, aunque he tenido que ir un poco más lento, he logrado combartir este contratiempo y llegar al punto de la costa africana que nos marcamos”. afirmó. “He creado un precedente” aseguró el de Castellón. “Hay un antes y un después de esta gesta. La gente se debe dar cuenta de que la meta está donde uno se la pone”, afirmó. Tras su aventura, comentó que “he resistido. No voy a negar que al llegar estaba cansado pero la recuperación va a ser rápida” apuntó instantes después de pisar tierra en la costa africana. ¡Enhorabuena, Dani!