Dani Vidal (Izq) a su regreso de Sidney con dos compañeros
Dani Vidal, campeón paralímpico de natación que mañana domingo intentará cruzar a nado el Estrecho de Gibraltar, aseguró que superar esta prueba es algo que tiene en la cabeza "desde hace tiempo". El nadador, natural de Burriana (Castellón), reconoció que lleva mucho tiempo preparando este reto y, bajo su punto de vista, ya está "preparado para intentar superar la prueba". Vidal, que dejará por un día el agua de la piscina para dar el salto al agua salada, tendrá que recorrer los casi veintiún kilómetros que separan la costa andaluza de la marroquí a nado. El deportista burrianense sabe de la dificultad que entraña esta iniciativa. "En las pruebas de piscina necesito estar nadando durante más de un kilómetro para estar a punto y nadar a un buen ritmo y con esta prueba puedo demostrarlo", señaló. La longitud del Estrecho es de 14,4 kilómetros en su parte más angosta, entre Punta de Oliveros (España) y Punta Cires (Marruecos), y su profundidad varía entre unos 280 metros en el Umbral de Camarinal hasta algo menos de mil a la altura de la bahía de Algeciras. El relieve canaliza el viento que puede adoptar dos direcciones distintas : oeste y este ; es decir, viento de poniente o de levante. Acelera brutalmente y llega a alcanzar hasta 40 y 50 nudos cerca del Peñón de Gibraltar. Sin embargo, 20 millas antes o 20 millas después, puede ser flojo o nulo. A través del Estrecho de Gibraltar tiene lugar el intercambio de agua entre el Oceáno Atlántico y el Mar Mediterráneo: en promedio, aguas superficiales, relativamente cálidas y poco salinas, provenientes del Atlántico entran al Mediterráneo, por encima de aguas profundas, relativamente frías y salinas, que salen del Mediterráneo. Las corrientes de marea son fuertes y varían a lo largo del día, siendo causa de accidentes. La distancia es cercana a los quince kilómetros, pero debido a las mareas y problemas con el trayecto, será finalmente de veintiún kilómetros entre la costa española y la africana. Jack Michael Robertson, nadador parapléjico estadounidense, ya logró superar este reto el 15 de agosto de 2003.