Cargero embocando el Estrecho de Gibraltar
En un comunicado de prensa la organización ecologista WWF/Adena señala que la sucesión de tres graves accidentes en la zona del Estrecho de Gibraltar en este año "pone de manifiesto el alto riesgo de contaminación que el tráfico marítimo provoca sobre una de las zonas de mayor biodiversidad de la Península Ibérica y a nivel mundial".
Adena se refiere a los accidentes protagonizados por los buques Sierra Nava, Samothraki y New Flame. Para Adena, estos accidentes hacen que la zona tenga uno de los índices de siniestralidad más elevados "a escala mundial", lo que pone en "grave riesgo la riqueza natural y los recursos marinos del Estrecho." Precisamente la organización ecologista ha propuesto que el Estrecho de Gibraltar forme parte de los "20 paraísos naturales sumergidos españoles que necesitan protección específica" (Propuesta del año 2006 de WWF/Adena ante la Ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, que recogía el guante y prometía que en las decisiones e iniciativas legislativas de su departamento se tendrán en cuenta la especificidades de estos «paraísos subacuaticos» que se quiere convertir en santuarios de la vida marítima a salvo de la acción humana). José Luis Vargas, responsable del Programa Marino de WWF/Adena, señaló que "El Estrecho de Gibraltar es uno de los ecosistemas más diversos y vulnerables del planeta". Pero, además, es una zona peligrosa para la navegación. Según Adena, Punta Europa (Gibraltar), el lugar donde han encallado los buques Samothraki y New Flame, es un paso bien conocido por todos los mercantes por la peligrosidad de sus bajíos someros y mareas vivas, lo que habría provocado el embarrancamiento de numerosos barcos. Para la organización ecologista, estos accidentes podrían haber tenido consecuencias mucho peores. "La fortuna ha impedido que este accidente del New Flame se convierta en un desastre para el valioso medio marino del Estrecho de Gibraltar", declaró García Varas, que añadió "Al igual que con el Samothraki, el doble casco del petrolero han evitado la desgracia; lo que muestra la eficacia de esta medida para evitar episodios de contaminación". Según WWF/Adena, a la peligrosidad de las aguas y la alta intensidad del tráfico internacional -más de 90.000 buques anuales cruzan el estrecho de Gibraltar- hay que sumar el "bunkering" (abastecimiento de combustible) realizado en la bahía de Algeciras, y la indefinición política de las aguas. Por todo ello, WWF/Adena ha solicitado reiteradamente a las autoridades regionales y nacionales que promuevan la declaración de una Zona Marítima Especialmente Sensible (ZMES) por la Organización Marítima Internacional (OMI), con el fin de aumentar el control y la vigilancia en el Estrecho. Según García Varas "si queremos seguir disfrutando de su riqueza natural, la Administración española debe buscar la cooperación internacional para resolver el grave problema del tráfico marítimo en el Estrecho y eliminar los riesgos de esta actividad con medidas eficaces de ordenamiento del tráfico marítimo a su paso por la zona"