Partido Demócrata EUA
Los legisladores demócratas del Senado y la Cámara de Representantes de EE.UU. anunciaron hoy su acuerdo a una disposición que ordena la revisión de todos los buques portacontenedores antes de que zarpen con rumbo a puertos de este país.
El anuncio se difundió en momentos en que el Congreso parece aproximarse a un acuerdo en torno a un proyecto de ley que aplica 41 recomendaciones de seguridad hechas por una comisión que investigó los atentados del 11 de septiembre de 2001. Algunas de esas recomendaciones ya han sido aplicadas, incluida la creación de un Departamento de Seguridad Nacional y una ley de seguridad portuaria. Fuentes legislativas indicaron que la disposición que ordenaría la revisión de los buques establece un plazo de cinco años para aplicar la más alta tecnología, incluso la de radiación. Según los partidarios de la medida, ésta es crucial para impedir que ingrese en un puerto estadounidense alguna nave que traiga en su carga un dispositivo nuclear. La disposición formaba parte de un proyecto de ley de seguridad aprobado por la Cámara el año pasado, pero no fue incluida en la versión del Senado debido a la oposición del gobierno, que ha dicho que su aplicación es de momento técnica y económicamente imposible. Nancy Pelosi, líder de la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes, señaló que las recomendaciones formuladas por la comisión son prioritarias para su partido. Pelosi agregó que demócratas y republicanos deben acelerar las negociaciones para aprobar el proyecto y enviarlo a la promulgación por parte del presidente de EE.UU., George W. Bush, antes del receso legislativo de agosto. A su vez, Lee Hamilton, uno de los demócratas más influyentes de la Cámara, señaló su 'frustración por el hecho de que se haya tardado tanto en poner en marcha las sugerencias' de la comisión. La urgencia del proyecto cobró mayor fuerza este mes tras difundirse un informe pedido por el gobierno que advierte de que los grupos terroristas internacionales han aumentado su capacidad de llevar a cabo un nuevo atentado en territorio estadounidense.