La cuestión gibraltareña
La disputa entre Madrid y Londres a cuenta de Gibraltar 'preocupa considerablemente' a la Comisión Europea porque está bloqueando en la actualidad la adopción de varios convenios internacionales en las áreas de justicia civil, transportes y medio ambiente, según señala el comisario europeo de Justicia, Libertad y Seguridad del Ejecutivo comunitario, Franco Frattini, en una respuesta parlamentaria.
En concreto, Frattini menciona la convención de Ciudad del Cabo sobre equipos móviles y su protocolo aéreo del año 2001; el Protocolo de la Organización Marítima Internacional sobre transporte marítimo de bienes y pasajeros de 2002; el Protocolo de Naciones Unidas de responsabilidad por daños provocados por accidentes industriales en aguas territoriales compartidas por varios países, de 2003 y la Convención del Consejo de Europa sobre el contacto con niños, también de 2003.
El comisario recuerda que, desde el momento en que esas convenciones pasan a ser, en todo o en parte, competencia exclusiva de la Unión Europea, los Estados miembros no están autorizados a ratificarlas sin la autorización de la UE y, por lo tanto, el problema bilateral entre España y Reino Unido impide al resto de los países firmar los citados acuerdos internacionales.
Frattini responde así a la pregunta formulada por el eurodiputado liberal británico Graham Watson que quiere saber si la Comisión está al tanto de que los niños de Gibraltar no pueden beneficiarse de la protección que les da el Convenio de La Haya porque el gobierno español no permite su aplicación en este territorio. Watson quiere saber, asimismo, en qué otras áreas están desprotegidos los gibraltareños y si el Ejecutivo comunitario piensa hacer algo al respecto.
'La Comisión ha escrito a los Estados miembros en cuestión varias veces desde 2005, urgiéndoles a desbloquear la situación que está empezando a ser inaceptable para el resto de los Estados miembros que quieren ratificar esta valiosa convención. La Comisión ha hecho esfuerzos similares en el caso de otras convenciones afectadas', relata Frattini, que adelanta su intención de seguir animando a Madrid y Londres a resolver el problema. El conflicto estriba en que Madrid y Londres no se ponen de acuerdo sobre la autoridad central que debe designarse en Gibraltar según lo acordado en la Convención de La Haya. Este mismo problema bloqueo el pasado febrero la aplicación de sanciones a Corea del Norte, aprobadas por la UE en noviembre de 2006, porque España se negaba a que en el reglamento de aplicación de las sanciones se diera a Gibraltar la categoría de 'autoridad competente'. Al final se salió del atasco porque España logró que la única autoridad competente fuera el Ministerio británico de Exteriores.