vertido en la Bahía de Algeciras desde La Línea de la Concepción en Mayo de 2007
Cádiz es la provincia andaluza con mayor porcentaje de vertidos residuales urbanos al mar que no cuentan con autorización, según el Informe de Medio Ambiente 2006 de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía. Alrededor del 85 por ciento de los vertidos urbanos que llegan al litoral gaditano es ilegal, frente a la media andaluza, que se sitúa en el 46 por ciento. Además, una de cada tres toneladas de materia orgánica vertida al mar en toda la costa andaluza en 2005 se generó en la provincia de Cádiz, para un total de 19.502 toneladas. Pese a ello, el Informe señala un reducción de la carga contaminante en todo el litoral regional del 15 por ciento respecto a 2004 y asegura que las muestras tomadas sobre la calidad del agua del mar en la provincia son mayoritariamente positivas. La Bahía de Algeciras y la de Cádiz concentran el mayor número de contaminantes, mientras que el litoral atlántico es uno de los más limpios de la región.
El Mediterráneo y el Atlántico que bañan las costas andaluzas recibieron durante 2005 más de 60.000 toneladas de materias orgánicas y más 23.600 de sólidos en suspensión. En ambos casos, una tonelada de cada tres procedía de la provincia de Cádiz, unas cifras a las que sólo se aproxima Málaga, aunque sin llegar a las cantidades gaditanas.Las diferencias más grandes se refieren a los vertidos urbanos ilegales, de los que son responsables los ayuntamientos. Mientras que en provincias como Almería el 100 por ciento de los vertidos está autorizado, Cádiz y Málaga son las únicas provincias con más vertidos ilegales que legales. Pero en Málaga los legales son el 55 por ciento y en Cádiz sólo el 15 por ciento. Fuentes de la Consejería apuntaron a las numerosas urbanizaciones con las que cuenta la costa gaditana como parte del problema, algo en lo que coinciden desde Ecologistas en Acción. 'El problema de las viviendas ilegales diseminadas no está contabilizado, pero supone una contaminación muy importante. Recuperar los acuíferos y pequeños arroyos es muy difícil', lamenta Ángel Barroso, de Ecologistas en Acción. El diagnóstico de la Junta es claro: los vertidos no autorizados al mar se encuentran 'entre los problemas más importantes a los que es necesario continuar haciendo frente'. Y los autores del Informe apuntan a un culpable: 'Al modelo típico de crecimiento urbano se le superpone el crecimiento del proceso urbanizador, vinculado al sector turístico, origen de mayores presiones sobre el suelo y los recursos'. El problema no es sólo que muchas localidades costeras sigan sin disponer de plantas depuradoras (en el litoral gaditano, Chipiona, Vejer, Tarifa y sobre todo Algeciras con su primera piedra), sino que algunas no funcionan adecuadamente o no están dimensionadas para un espectacular aumento de población durante los periodos estivales, algo que vienen denunciando desde hace años en sus informes organizaciones como Greenpeace o Ecologistas en Acción. Pese a todo, la Consejería ve con optimismo la situación cuando contempla el conjunto del litoral. La carga contaminante se ha reducido un 25 por ciento desde 2001 y un 15 por ciento desde 2004, mientra que la Agencia Andaluza del Agua considera que el 95 por ciento de la población que reside en el litoral tiene acceso a la depuración de aguas. Pese a ello, el 11 por ciento de estos puntos necesita ampliar la capacidad de sus instalaciones. En cuanto a la calidad de las aguas litorales, las zonas con más problemas siguen siendo la Bahía de Algeciras y la de Cádiz. En la primera, la Junta reconoce 'graves problemas de contaminación', aunque asegura que el mar se mantiene dentro de parámetros correctos gracias a las fuertes corrientes y a la renovación del agua que se produce en el Estrecho. En la zona interior de la Bahía de Cádiz y en la desembocadura del Guadalete se dan los niveles más altos de contaminación, pero que globalmente resultan bajos, con un 85 por ciento de muestras con calidad 'buena'. En cuanto al litoral atlántico, cuenta con un 87 por ciento de aguas de calidad 'buena' y un 13 por ciento 'suficientes', y además presenta los niveles de metales, aceites y grasas más bajos de toda la costa andaluza.