Menavaa I hundido en la dársena pesquera de Algeciras
El Tribunal Supremo ha ratificado íntegramente la condena que la sección séptima de la Audiencia Provincial de Cádiz en Algeciras emitió en julio del pasado año contra los nueve tripulantes del barco Menavaa I, que fue capturado el 5 de agosto de 2005 con 135 inmigrantes hacinados en una bodega. La citada condena establecía que cada uno de los imputados debería cumplir una pena de tres años y nueve meses de prisión, al considerar los magistrados de la sala algecireña que eran culpables de la situación de hacinamiento de los inmigrantes que se encontraban en el barco. Así lo ha ratificado el Supremo, que ha contrarrestado los dos argumentos utilizados por la defensa y el fiscal para apelar la sentencia de la Audiencia. Así, el alto tribunal reconoce la competencia de la sala algecireña para juzgar el caso, al entender que el delito se produjo en España. De la misma forma, y desestimando en este caso el recurso del Ministerio Fiscal, el Tribunal Supremo rechazó que no pudiera establecerse una condena superior a los dos años de prisión en virtud del pretendido acuerdo de conformidad desde el principio del juicio entre fiscal y defensas. Esta confirmación del Tribunal Supremo supone que los nueve tripulantes del barco negrero continuarán en prisión, ya que habrían salido en libertad el próximo martes de no haberse emitido hasta esa fecha la sentencia del alto tribunal, al haber cumplido ya la mitad de su condena en prisión preventiva.
En su declaración en el juicio de Algeciras, el "capitán" del Menavaa I manifestó que había sido contratado para la navegación de un barco pesquero, y que recibió órdenes de un tal Ibrahim, afincado en Guinea, de recoger a marinería en alta mar. Allí, a la altura de Mauritania, según su declaración, se encontró con los 135 inmigrantes, a los que asegura que recogió por humanidad, alimentándolos, y recibiendo órdenes del tal Ibrahim de que los trasladara hasta Libia. El 5 de agosto de 2005, Salvamento Marítimo recibió la orden desde la central de Tarifa Tráfico de dar auxilio a una embarcación que se encontraba a siete millas de la costa ceutí y a diez millas de Algeciras. Inicialmente, la embarcación fue remolcada al puerto de Ceuta. Sin embargo, el propio capitán de Salvamento Marítimo, a pregunta de la central de Tarifa Tráfico sobre el estado de la mar, fue quien tomó la determinación de virar hacia Algeciras, debido a las condiciones climatológicas. Una vez en el puerto de Algeciras, según la sentencia de la Audiencia, y en aguas jurisdiccionales españolas, fue cuando la Guardia Civil tuvo conocimiento de la existencia de 135 inmigrantes que se encontraban hacinados en la bodega del barco, algunos de ellos enfermos, lo que provocó la detención de la tripulación.
Tras la sentencia de la Audiencia, fiscal y defensas, que durante todo el proceso se habían empeñado en reducir a dos años la sentencia por conformidad, lo que habría dejado a los imputados en libertad, presentaron un recurso que ha sido rechazado. El juicio contra los nueve tripulantes del ‘Menavaa I’, acusados de transportar hacinados a 135 inmigrantes, la mayoría de procedencia hindú, tuvo un desarrollo largo y farragoso. Se juzgaba un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros, un tipo de delitos para el que la sala algecireña suele actuar en la práctica totalidad de los casos con acuerdos de conformidad que dejan en libertad a los acusados, al condenarlos a dos años de prisión cuando la mayoría de ellos no cuenta con antecedentes penales en España.
Sin embargo, la especiales características de este caso, en el que algunos inmigrantes tuvieron que ser ingresados con síntomas de paludismo, hicieron que la sala se opusiera a los intentos de conformidad del fiscal y los letrados de la defensa.