La denuncia presentada por la Fiscalía de Medio Ambiente de Algeciras por la que el Juzgado numero uno de La Línea de la Concepción ha ordenado apresar los barcos de la empresa Odyssey, atracados ahora en el puerto de Gibraltar, indica que los cazatesoros no manifestaron el lugar del Atlántico donde dicen que capturaron las piezas de plata «porque han estado desde diciembre de 2006 en el Mediterráneo, a 20 millas de Estepona, puesto que en este tiempo (de diciembre a marzo) es imposible sacar de otro sitio 500.000 monedas».
Según la denuncia, los buques de la compañía norteamericana Odyssey Marine Exploration han estado trabajando según las cartas de navegación entre Gibraltar y Estepona, lo cual han hecho por etapas.
Además, en la denuncia presentada en el Juzgado se asegura que es «absolutamente falso» que estos barcos hayan recuperado tesoro alguno en aguas del Atlántico, ya que «durante el invierno y hasta la fecha jamás han salido de las aguas españolas del Mediterráneo frente a Estepona y Gibraltar , donde han trabajado y rastreado el fondo marino durante los últimos cinco años». Asimismo, señala que «para realizar la extracción de 500.000 monedas del fondo marino hacen falta varias semanas, porque es una tarea minuciosa y delicada». En este sentido, detalla que a partir de febrero del 2007 el buque Odyssey comenzó a trabajar en aguas españolas en campañas de diez días, regresando a Gibraltar por periodos muy cortos para descargar y aprovisionarse. Según las posiciones adjuntadas a la denuncia, «durante el día cambiaban unas millas de posición, seguramente para no levantar sospechas y despistar sobre el lugar donde pensaban extraer las monedas». No obstante, las posiciones nocturnas que realizan a lo largo de marzo, en una segunda campaña de 17 días «siempre regresan a la posición 36º 2'N y 5º 12'W, lugar en el que vienen manifestado que estaba lo que ellos llamaban la fragata Sussex, sin que jamás aportaran prueba alguna de que se trataba de ese barco». Por ello, en la denuncia se señala que se puede acreditar que el trabajo de extracción lo hicieron entre el 1 de marzo y el 17 de marzo de este año, ya que en los días 5,8,9,11 y 13 siempre están en la longitud y latitud anteriormente citada. Asimismo, destaca que de los días 17 a 20 de marzo «vuelven en una tercera corta campaña desde la cercana Gibraltar y señala que !el mes de marzo ha sido tiempo más que suficiente para hacer las extracciones».
El documento presentado por la Fiscalía de Medio Ambiente apunta a que el hecho de que las monedas presuntamente robadas aparezcan ahora limpias, «nos da también otra pista sobre el tiempo que llevan trabajando en ellas en unas naves de Gibraltar, donde, sin ninguna duda porque hay testigos, las han ido llevando con la connivencia del Gobierno británico». En este sentido, señala que «allí las han limpiando, ya que la plata sufre un gran ennegrecimiento cuando permanece tiempo en la mar y se amontonan unas piezas con otras». Asimismo, asegura que «también durante este tiempo han ido estibando las cientos de cajas que hemos podido ver pulcramente apiladas en las fotos que los piratas cazatesoros han permitido que se vean de ellas a su llegada los Estados Unidos». Además, según indica la denuncia el aeropuerto de Gibraltar lo controla y dirige la RAF Británica, por lo que es imposible que aduanas de Gibraltar no supieran lo que cargaban en el avión que llevó el tesoro a EEUU.
Finalmente, en la denuncia se manifiesta que las dificultades que puso el Ministerio de Asuntos Exteriores y la Junta de Andalucía, obligando a embarcar a un arqueólogo español para la identificación del Sussex, «les animó a actuar como lo han hecho, lejos de las miradas españolas». En este sentido, destacan que «nuestra presencia les hubiera impedido robar con impunidad un barco que no era el que decían y para el que tenían permiso de identificación». El documento añade que «de los famosos lingotes de plata que transportaba el Sussex no hay nada en ese lugar, ya que lo que hallaron fue un navío español cargado de plata de los muchos que naufragaron en la zona por la violencia de los temporales».
Por otra parte, el titular del Juzgado de Instrucción número 3 de La Línea abrió diligencias el año pasado a esta compañía por los presuntos delitos de desobediencia y contra el patrimonio histórico. Sin embargo, ha sido otra juez de esta ciudad, la titular del Juzgado de Instrucción número 1, la que ha ordenado el apresamiento de estos dos buques atracados en el Peñón.