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Anave, la Asociación de Navieros Españoles vuelve a cargar contra la exclusividad de los estibadores en la manipulación de la carga en los puertos españoles. La demanda de flexibilización del servicio por parte de los navieros viene de lejos, pero la polémica se había suavizado tras el rechazo, en enero de 2006, de la directiva europea que abordaba el tema.
Eliminar la exclusividad de los trabajadores portuarios en la manipulación de carga con origen y destino en los puertos de la Unión Europea es uno de los puntos incluidos en la lista de 28 medidas propuestas por Anave al Gobierno en su última asamblea general.
Las 28 medidas de Anave están encuadradas dentro de cinco objetivos generales. Según expuso Juan Riva, estos son “poner en vigor un marco eficiente para el desarrollo de un sector naviero fuerte y competitivo; potenciar la eficiencia y agilidad de la Administración marítima; fomentar la disponibilidad de profesionales españoles con formación adecuada; desarrollar una política exterior firme que apoye los intereses marítimos españoles; e instrumentar una política portuaria estable y que fomente la eficiencia y racionalidad inversora y la reducción del coste de los servicios portuarios”.
Las propuestas de la patronal de navieros están basadas, explicó Rivas, en “las mejores prácticas entre los países marítimos del norte de Europa, capaces de conjugar elevados niveles de competitividad y simultáneamente de calidad”. Entre estos países el presidente de la organización destacó a Reino Unido, Dinamarca y Noruega.
En caso de aprobarse estas medidas, Anave preferiría, según expuso, “una actuación puntual y concreta, instrumentada por medio de una o dos únicas normas legales que permitiesen ponerlas en marcha de una sola vez”.
Además de la propuesta relativa al sector de la estiba, las medidas de Anave incluyen la demanda de mayor flexibilidad laboral de la mano de obra de los buques. La asociación también propone reducir de diez a cinco años el período mínimo para la amortización de todas las embarcaciones.
Por otro lado, la patronal naviera se hace eco del ecobono introducido en países como Italia, consistente en dar un incentivo económico a los transportistas por carretera u operadores logísticos que embarquen camiones o semirremolques en servicios regulares de cabotaje de corta distancia. Riva matizó que “esto debe entenderse como una iniciativa independiente y compatible con el lanzamiento de las llamadas autopistas del mar”. Otro punto importante de la jornada es que la autofinanciación de los puertos respecto a la creación de infraestructuras sea sustituida por la financiación pública.
Además, pide desarrollar una política exterior firme, que apoye los intereses marítimos españoles y solicita instrumentar una política portuaria estable y que fomente la eficiencia y racionalidad inversora y la reducción del coste de los servicios portuarios.