Gibraltar
Las autoridades gibraltareñas hostigaron, expulsaron y dieron un ultimátum ayer a dos gabarras españolas que se disponían a avituallar a un buque, a unas dos millas de la costa gibraltareña, en el fondeadero este, en aguas territoriales españolas.
Aunque no es la primera vez que ocurre un hecho semejante, lo cierto es que sí se produce en un momento en el que el Foro de Diálogo tripartito condiciona en positivo las relaciones entre Gibraltar y España. Las gabarras Aitana y Alonso V, de la compañía Gabarras y Servicios, se encontraban sobre las 15.30 horas en la zona mencionada anteriormente, consignadas para avituallar a un buque fondeado en el lugar y para recoger personal. En ese momento se acercó en primer lugar una embarcación de la Autoridad Portuaria de Gibraltar y posteriormente una gran lancha neumática de la Policía de Gibraltar, instándoles a abandonar la zona de inmediato. De hecho, no se llegó a efectuar ningún avituallamiento. Las gabarras abandonaron la zona y posteriormente se comunicó lo ocurrido a la compañía que había consignado dicho avituallamiento. Aproximadamente una hora más tarde, el gerente de Gabarras y Servicios, Pedro Marset, que se encontraba en Jerez, recibía una llamada a su móvil desde el Centro de Control de Tráfico Marítimo de Algeciras. Se le comunicaba que las autoridades gibraltareñas se habían puesto en contacto con personal de la torre con el objeto de que Gabarras y Servicios fuera advertida de que la próxima vez que las gabarras entraran en la zona de la Bahía que Gibraltar considera como aguas propias, serían detenidos. Hay que destacar que en todo el episodio no hizo acto de presencia el Servicio Marítimo de la Guardia Civil. Marset, que se desplazó a Algeciras ayer por la tarde con el objeto de dialogar con las tripulaciones y la compañía consignataria, indicó que en principio las acciones que emprenderían serían meramente informativas a las autoridades españolas, a las asociaciones a las que pertenece la empresa y a la opinión pública, a través de este diario. “Creíamos que había ahora mejor talante, mejor rollito, con esto del Foro de Diálogo, pero al parecer ésto es lo que hay”, señaló Marset. En este sentido, indicó que las autoridades gibraltareñas los hostigan “cuando quieren. A algunos sí y a otros no”. Además, protestó por la indefinición del Gobierno español en cuanto a las aguas territoriales, indicando que de ello, empresas como la que representa no saben a qué atenerse.
Por otra parte, El Faro Información tiene constancia de que el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación ha sido informado desde fuentes vinculadas al sector de servicios de la Bahía de Algeciras en cuanto a las dificultades para operar en aguas que técnicamente son españolas, así como de otras cuestiones de relevancia. El asunto, de hecho, podría haber sido debatido en el seno del Foro de Diálogo y ocupar futuros espacios de discusión en la mesa tripartita. No obstante, el hecho de que las autoridades gibraltareñas se pusieran en contacto con la Torre de Control de Algeciras evidencia cierto grado de coordinación y diálogo. Desde el sector se señala que Gibraltar niega sistemáticamente -y a veces de forma aleatoria- el que empresas españolas puedan trabajar en aguas que considera propias del Peñón mientras que en caso contrario el Gobierno español opta por permitirlo sin problemas. Un experto en la cuestión, de hecho, señaló a este diario que se han dado casos en los que la propia Torre de Control ha denegado la ayuda de la Guardia Civil a los buques que estaban siendo acosados por las autoridades gibraltareñas en aguas técnicamente españolas con el objeto de evitar un conflicto internacional.