La Eurocámara reclamó ayer la creación de una autoridad independiente que decida dónde conducir a los buques en peligro.
La propuesta forma parte del tercer paquete de medidas para mejorar la seguridad marítima que ayer aprobó el pleno del Parlamento Europeo en una sesión celebrada en Estrasburgo.
El paquete, pendiente ahora de lo que decida el Consejo de la UE, incluye cuatro directivas y un reglamento referidos a las inspecciones a buques peligrosos, investigación y responsabilidad en caso de accidentes, control de tráfico marítimo y sociedades de clasificación.
En marzo el pleno aprobó otras dos directivas relativas a las obligaciones del Estado de abanderamiento y a la responsabilidad civil.
El objetivo es evitar nuevas catástrofes como las del Prestige o el Erika. Los parlamentarios consideraron que no debería dejarse margen de maniobra a los Estados miembros para decidir, sino que fuera la autoridad independiente la única responsable de designar los puertos de refugio para los barcos con problemas.