Asamblea ANAVE 2006
Insistir, con un tercer intento, la voluntad de legislar sobre el sector portuario europeo, tras los dos fracasos anteriores, no es viable, señaló a El Vigía Juan Riva, presidente de la Asociación de Navieros Españoles (Anave), tras participar como ponente en una jornada sobre la materia que tuvo lugar ayer en Valencia.
Este seminario, organizado por la Comisión Europea, es el preludio de la asamblea de la Organización de Puertos Europeos (ESPO) en Algeciras, prevista para mayo de este año, para afrontar como se produce la liberalización del sector a raíz del segundo fracaso de la Unión Europea de legislar sobre el tema en 2006. “Que se den pasos hacia la liberalización es imprescindible, pero deben tener un carácter más específico y local para cada tráfico”, afirma Riva quien añade que “por intentar abarcar demasiado hemos tenido que echar a atrás dos iniciativas legislativas”. En opinión del presidente de Anave, hay que aprender de lo sucedido y que las reformas a realizar la en el sector se debe de hacer “paso a paso”. Riva considera que, aunque la liberalización prosperará si se aplica en ámbitos más reducidos al comunitario, ésta debería contar con el impulso de la Comisión. Riva también analizó, en su ponencia en Valencia, la situación del sector y qué medidas se deben aplicar para que éste sea competitivo con otros sistemas de transporte en el marco del libre mercado. “Se tiene que producir una liberalización que permita que existan diferentes alternativas a la hora de contratar servicios y, por tanto, competencia. Los costes en que incurramos al desarrollar nuestra actividad económica tienen que ser los necesarios, pero también los realistas dentro de una dinámica de mercado”, afirma. Por otro lado, también se muestra crítico con que los puertos hagan pagar por un servicio genérico, “y no solamente por aquellos que utilizamos”, indica. El presidente de Anave pone como ejemplo el "handling" (con este anglicismo se denomina al conjunto de servicios prestados en los puertos), “en el que nos cobran en función de un servicio general, lo que distorsiona el mercado”. En este sentido, el presidente de los navieros españoles señala que “hay costes innecesarios que matan la eficiencia de un servicio y que impiden que sea competitivo”. En su análisis, explica el caso del "short sea shipping" (transporte marítimo de corta distancia) en el que los costes “hacen imposible competir con la carretera en el ámbito de un sistema de libre competencia”. Por eso considera necesario que los precios de los servicios portuarios se ajusten al mercado y se apueste por una mayor flexibilidad del mismo.