Los sindicatos CCOO y UGT han denunciado la intención de la empresa Containers del Mediterráneo SA (Comesa), filial de Maersk, de negociar el despido del 58% de la plantilla, lo que supondría la salida de 53 trabajadores.
Según un comunicado de estas centrales sindicales, Comesa convocó el pasado día 20 al comité de empresa y a los sindicatos a una reunión urgente para presentar un plan de reestructuración. Tal y como explican CCOO y UGT, los representantes de la compañía argumentaron que es necesario que este plan se afronte por todas las partes para que Comesa pueda seguir siendo competitiva de forma que, de cara al futuro, su actividad se centraría exclusivamente en tareas de frigoristas, viajes para estos servicios y servicios a buques, dejando así la reparación de contenedores que se hace en el puerto. Por este motivo, la empresa quiere negociar con los representantes de los trabajadores y con los sindicatos la salida de 53 trabajadores de una plantilla compuesta por 91 personas.
Para poder acometer esta reestructuración, Comesa ofreció un “amplio abanico de posibilidades” de forma que el proceso sea “lo menos traumático posible para los trabajadores”.
Así, las medidas planteadas por la compañía pasarían por las bajas incentivadas, un plan de prejubilaciones, trabajadores en proceso de invalidez, indemnizaciones y pasar a otra sub-contrata de la Terminal APM, indemnizaciones y pasar a una bolsa para una futura OCE.
Con este paquete de acciones, la empresa se comprometió a correr con los gastos de la formación necesaria para ello.
Por último, la compañía comunicó al comité de empresa y a los sindicatos que, de no llegar a un acuerdo entre las partes, se vería forzada a presentar un expediente de regulación de empleo por causas organizativas, con una indemnización de 20 días de salario por año de servicio. Ante esta situación, CCOO y UGT han planteado una serie de peticiones a Comesa antes de tomar cualquier decisión. La primera de ellas pasa por abrir un período de consultas con la representación legal de los trabajadores y de los propios sindicatos. igualmente, han solicitado que el plan de reestructuración presentado tiene que ser mejorado en todo su contenido y articulado. Finalmente, han pedido que sea opcional para el trabajador el poder acceder voluntariamente al paquete de medidas que se ofrece.
Tras lo ocurrido, tanto Comisiones Obreras como la Unión General de Trabajadores han valorado como un hecho “gravísimo y negativo” que se vuelvan a tener nuevas pérdidas de puestos de trabajo en una comarca y en una provincia tan castigadas por el desempleo. Sin embargo, y una vez hecha esta valoración “tan negativa y nefasta para los intereses de los trabajadores”, CCOO y UGT hacen un ejercicio de responsabilidad para afrontar la situación planteada por la empresa. Para ello, solicitan, como cuestión fundamental que se garantice al conjunto de empleados afectados el respeto de sus derechos y que puedan ser recolocados de forma que no se produzcan más pérdidas de puestos de trabajo.
Esta situación laboral viene a sumarse a la petición de los trabajadores, hace unos meses, de homologar la actividad de reparación de contenedores a la de los empleados de Maersk Terminal. En ese momento, la dirección de Comesa explicó, a través de un comunicado, que resultaría imposible debido a la diferente naturaleza de ambas actividades. La empresa consideró que en caso de llevarse a cabo esa equiparación, la iniciativa tendría consecuencias “irreparables para la totalidad” de los trabajadores que conforman la plantilla.