señalización vertical
Conducir es una tarea compleja, resultado de la conjunción, coordinada, de cientos de subhabilidades. Nadie pone en duda de la existencia de diferencias individuales en estas capacidades y hay motivos para pensar que algunas de ellas (destreza motora, rapidez de reacción) se relacionan, indirectamente, con accidentabilidad. Los lectores más competentes se diferencian de los otros en que necesitan un número menor de fijaciones para leer un texto, sin que existan diferencias en tiempos medios por fijación con respecto al de lectores menos hábiles. La consecuencia lógica a deducir es que los lectores eficaces decodifican más información en cada fijación. Según esto, podríamos afirmar que el tiempo que transcurre desde que se presenta la señal física hasta que se produce el reconocimiento consciente, a través de los distintos procesos y estructuras, es significativamente mayor en los malos lectores, y si son extranjeros que no conocen el idioma lo tienen aún más complicado. Está demostrado que la modalidad de señalización horizontal requiere un menor tiempo para su procesamiento eficaz y que la disposición vertical es la que mayor tiempo de procesamiento requiere, estudios de la Dirección General de Tráfico así lo manifiestan. Sin embargo a pesar de todo esto hay que felicitar a la APBA por la nueva señalización vertical que mejora la señalización anterior por obsoleta y escasa.