Operación Navidad
Ayer por la tarde, un numeroso grupo de marroquíes cortó el tráfico en la avenida Virgen del Carmen, en ambas direcciones, en protesta por la larga espera para embarcar hacia su país y ante la ausencia de noticias sobre el tiempo que debían esperar para poder hacerlo. Era el momento álgido de un caos que se inició horas antes, teniéndose que abrir parcialmente desde por la mañana una zona del Llano Amarillo, que también se colapsó durante horas. Durante toda la noche y madrugada, las instalaciones portuarias seguirían viviendo un auténtico colapso debido a un continuo chorreo de coches y a las reiteradas protestas de algunos viajeros que durante algún tiempo llegaron a impedir ya en el interior del puerto el embarque y por tanto la salida de los buques. El hecho de que no hubiera ínter-cambiabilidad de billetes entre las navieras incidió de manera fundamental en los problemas para embarcar. Si bien es cierto que desde el pasado miércoles la Autoridad Portuaria (APBA había activado un dispositivo especial en previsión de lo que pudiera ocurrir, lo cierto es que ayer parecía que todo se había ido de las manos. Las imágenes vividas recordaban a aquellas otras de hace ya muchos años, cuando aún no estaba orquestada la Operación Paso del Estrecho. Lo cierto es que, cansados de esperar sin respuestas, decenas de ciudadanos magrebíes decidían cortar la avenida que, en escasos minutos, se llenó de coches patrulla de las Fuerzas de Seguridad del Estado. Fue una dotación de la Policía Nacional la primera en llegar y, de inmediato, se vio rodeada por una muchedumbre de personas desesperadas que estaban viendo cómo el tiempo se les iba sin que avanzaran apenas nada en su intento de poder acceder a una zona de embarque. A esta dotación le siguieron otras de la Policía Local o de la Guardia Civil cuyos efectivos intentaban por todos los medios solucionar el conflicto, mientras la avenida de iba convirtiendo en una interminable cola de vehículos cuyos conductores asistían atónitos a lo que estaba ocurriendo. Muchos decidieron cortar por lo sano y atravesaron la mediana ajardinada para huir del atasco. Los agentes policiales negociaron con los manifestantes y estos decidieron deponer su actitud en tanto en cuando se intentaba hablar con la Autoridad Portuaria. Se restableció el tráfico, no sin rigurosos controles, aunque en el interior del recinto portuario se seguían viviendo escenas caóticas, con viajeros que quitaban vallas o desplazaban los bloques de cemento que delimitan los caminos, para intentar colarse y evitar el atasco que se había formado. Los minutos no estaban exentos de tensión ya que, mientras algunos increpaban a la autoridad sobre la falta de control, otros cargaban su enfado con sus propios compatriotas que intentaban colarse por los sitios más inverosímiles. Pasadas las seis de la tarde hubo otra sentada en mitad de la avenida, aunque ésta tuvo menos consecuencias dado que la policía ya se había encargado, minutos antes, de cortar el tráfico por la zona para evitar nuevos colapsos. A pesar de todo, el estruendoso ruido de las bocinas de los coches sonando al unísono fue la tónica general de la tarde al igual que los conatos de peleas, las discusiones con los policías y la pillería de algunos por salir del paso cuanto antes. Mientras, algunas ambulancias tuvieron que hacer acto de presencia ante algunos casos de ansiedad. Fuentes de la Autoridad Portuaria informaron de que se había cerrado el acceso de vehículos al puerto desde el acceso central para canalizar la mayoría de llegadas por el acceso Norte y evitar molestias en el tráfico de la avenida Virgen del Carmen. Aunque la jornada del viernes ya fue intensa, ayer se produjeron llegadas de 1000 vehículos a la hora, un volumen muy similar a los días punta de la operación Paso del Estrecho de verano. Fuentes portuarias ceutíes contabilizaron en 5.000 los viajeros que usaron esta línea. A las fiestas navideñas se une la Fiesta del Cordero que los marroquíes celebran el 31 de diciembre lo que ha hecho incrementar el número de viajeros. El puerto de Algeciras se había reforzado con más efectivos de la Policía Portuaria y peones de llano. La APBA anunció que estaba prevista para la noche la realización de viajes extraordinarios. A lo largo de la madrugada se vivieron momentos de tensión entre las fuerzas de seguridad del estado y los viajeros que intentaban embarcar. En algún momento se dio la circunstancia de que algunos ferrys zarpaban sin completar su carga debido a que los poseedores de los billetes de las respectivas navieras se encontraban sin posibilidades de acceder al embarque. La carga de las estibadoras RO-RO fue completamente inoperativa. Se espera para hoy un posible empeoramiento de la situación debido a que las navieras españolas como por ejemplo Acciona han decidido dar descanso a su personal con motivo de las fiestas navideñas. Las navieras estuvieron operando con 15 buques, 2 de ellos desde Tarifa.