Santísima Trinidad
Por Real Orden de 12 de marzo de 1768 el navío recibiría el nombre de Santísima Trinidad. En octubre del mismo año se le formaba la tercera cubierta, para ser botado a las 11 y media del 2 de marzo de 1769.
Según Colina, en escrito de 30 de septiembre de 1768, las medidas eran: eslora de alefriz a alefriz 100 codos (57,47 m); quilla de codillo a codillo 85 codos y 6 pulgadas (48,99 m), manga 27 codos (15,52 m), puntal 13 codos y 12 pulgadas (7,76 m), plan 13 codos 12 pulgadas (28,74 m), astilla muerta con el plan 12 pulgadas (28,74 cm), luz de cada porta de popa a proa 1 codo y 17 pulgadas (0,98 m), calado a popa 13 codos (7,47 m) y a proa 12 codos y 6 pulgadas (7,18 m); costó de fábrica 40.000 pesos. En el primer velamen incluía, además del normal, cebadera, sobrecebadera y periquito de sobremesana. Tenía previsto inicialmente montar 30 cañones de a 36 libras de peso de la bala, 32 de a 24, 32 de a 12, y 22 de a 8; en el primer viaje a la Península montó provisionalmente 32 cañones de a 24 y 14 de a 8. La dotación alcanzaba los 960 hombres. Su pecio se encuentra a unas 25 a 28 millas al sur de Cádiz, a consecuencia de su hundimiento en la batalla de Trafalgar.
La replica:
Después de tres años en el Puerto de la Bahía de Algeciras para su construcción, la réplica del navío español del siglo XVIII Santísima Trinidad, que participó en la batalla de Trafalgar, será remolcado hoy, según lo previsto, hacia el puerto de Málaga.
Es la capital de la Costa del Sol donde la embarcación tiene asignado un atraque para cumplir las funciones para la que ha sido creado: un restaurante-museo. Precisamente para el viernes día 28 sus propietarios han organizado un acto de inauguración al que quieren invitar a las autoridades y vecinos de la zona. La última previsión de sus creadores, el matrimonio formado por Ángel Llorente y Yolanda Guerrero -dueños de la promotora Eurodoblón de Benalmádena (Málaga)-, era de que el barco partiese hacia el puerto malagueño a principios de junio. Algunos trámites burocráticos han retrasado su salida, según explicó Guerrero "La idea era aprovechar el aumento del turismo que se produce en la época estival, lo que le daría un respiro ya que el proyecto lo estamos llevando a cabo sin subvención ajena alguna".
El casco del buque es de un carguero comprado en una subasta tras haber sido intervenido por la Guardia Civil en Galicia por contrabando de tabaco. Las dimensiones eran similares a las de la copia que el matrimonio tenía en mente. Así, Guerrero ya apuntó que prefiere denominarlo “copia adaptada” porque al tener ya el casco, “no se ha empezado de cero, teníamos el casco al que nos hemos ido adaptando”.
La embarcación tiene una superficie total de 900 metros cuadrados, una eslora de casi setenta metros, cuatro puentes y entre 10,5 y 11,5 metros de manga.
El Santísima Trinidad está dotado de restaurante, café y un pequeño museo en el que podrán contemplarse antigüedades y curiosidades que le matrimonio ha ido recopilando en estos años. En su construcción, todo de forma artesanal, el material fundamental utilizado ha sido la madera y sobre todo pino sueco. El decorado del interior también es de “elaboración casera”, para lo que se ha contado con talladores contratados directamente de Colombia. Para el matrimonio es una experiencia “preciosa” ver materializada su pasión por la marinería y la historia.